
La agrupación justicialista “Todos por el Norte” (cuyos concejales vemos en la fotografía) dio a conocer un documento en el subrayan las actuales circunstancia por la que atraviesa el gobierno municipal por el enfrentamiento entre los integrantes de su gabinete. Señala textualmente dicho comunicado lo siguiente:“Ante recientes acontecimientos en la vida político-institucional de nuestra querida ciudad de Reconquista la agrupación TODOS POR EL NORTE considera necesario expresar su posición a modo de contribución con quien tiene a su cargo administrar el municipio por legítimo mandato de los vecinos.
A poco de analizar la situación sentimos en primer lugar la necesidad de manifestar preocupación por el modo en que los desencuentros en el seno del equipo de gobierno repercuten negativamente en la calidad de vida de todos los ciudadanos.
Mientras los requerimientos en materia de servicios son crecientes porque el dinamismo de la ciudad así lo impone y el Estado Provincial permanece ausente, en muchos casos debido a la mala relación con quienes nos gobiernan (situación poco disimulada por cierto), en el seno del gabinete municipal estalló una “interna” de tal magnitud que no registra antecedentes en la vida política de Reconquista.
Nunca jamás se vio con anterioridad que un secretario públicamente por los distintos medios de comunicación requiera la renuncia de otro y encuentre en éste una no menos escandalosa respuesta invitándolo a “trabajar” como hace él en lugar de hablar. Si no existe coordinación en el equipo de gobierno (en realidad en cualquier equipo), reina el caos y las consecuencias repercuten directamente en quienes resultan ser los destinatarios del trabajo.
Así, mientras el secretario de Servicios Públicos recibe el embate de sus pares para que renuncie y la deteriorada relación por supuesto se presume cierta, la ciudad alcanza niveles de abandono nunca antes vistos. Tal vez la respuesta sea la que manifiesta Hugo Firman a quien quiera oírlo en el “pasillo”: …que no le asignan recursos, que lo quieren ahogar, que pretenden que se vaya, Etc.
Por el otro lado las cosas no van mejor. Mientras Ingaramo batalla esta feroz interna nos hundió a todos en el ridículo e hizo que la provincia entera hable de un papelón sin precedentes. Cuando todos creíamos que no se igualaría el “blooper” que tuvo como protagonista a un concejal preguntando quien fue el animal al que se le ocurrió construir “islotes” en el Bv. H. Irigoyen y a la postre resultó ser el Sr. Intendente, este lo superó.
Todo el área de tránsito fue puesto por orden expresa del Secretario de Gobierno (y seguridad?) a disposición de quien dijo ser funcionario de la C.N.R.T. sin otra acreditación de identidad y competencia que un carnets de conducir. La gravedad de la situación es conocida por todos los reconquístense, pero la preocupación es aún mayor cuando se observa que para el funcionario en cuestión no existe la obligación de pedir disculpas. Ni remiseros, ni el personal municipal afectado ni la ciudadanía en su conjunto habrían sido agraviados para el secretario de gobierno. Como se justifica semejante papelón? Como permite que un dependiente suyo, vaya a saber con que autoridad, prometa cargos y sueldos a un extraño?
Todos los vecinos seguirán sufriendo las consecuencias de estos y otros desaciertos si no asume responsablemente la tarea de gobernar. Esta es la obligación que tiene el Sr. Intendente porque legítimamente así fue decidido. La máxima autoridad no puede permanecer ausente y permitir que los vecinos paguen las consecuencias de una feroz interna.
Mientras algunos funcionarios batallan su propia guerra, otros imploran por abandonar el cargo y algunos jamás rindieron cuenta de su labor, la solución no pasa por designar más personal. La anunciada incoordinación entre áreas de la Secretaría de Gobierno no se salva sino existe coordinación entre esta secretaría y la de Servicios Públicos. En realidad, si no hay trabajo mancomunado no existe gobierno.
El Sr. Intendente impulsó un aumento en la Tasa General de Inmuebles que la llevó al doble de su valor pero ese incremento no se vio reflejado en un mejoramiento de los servicios en general y no se verá jamás sin un gobierno coordinado.
Lo instamos a tomar decisiones que estén por encima de internas partidarias porque aún más arriba están los intereses de nuestra ciudad. Cuando la ciudadanía añora gobiernos pasados es sinónimo de estancamiento, cuando no de retroceso.”
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